Ayer me hacía una reflexión que me gustaría compartir. Por la mañana estaba sentado delante del ordenador en el foro del curso, hablando sobre las últimas tecnologías en elearning web 2.0 y por la tarde estaba en un pequeño negocio de tintorería tradicional viendo como una de las planchadoras hacía con gran esmero y perfección la raya de un pantalón con una máquina llamada prensa, que por cierto sólo la saben utilizar profesionales con arraigo en el sector.Esto me llevó a pensar que lo que tiene sentido en un contexto, lo pierde en otro, o tal vez lo tenga a medias. A una profesional de una tintorería, si queremos que realice su cometido de forma impecable, no le podemos obligar a que realice el trabajo de desmanchado y de plancha a una gran velocidad ya que el resultado tiene muchas probabilidades de no ser el óptimo. Le debemos dar su tiempo, incluso para repetir el proceso cuantas veces sean necesarias y si procede,para descoser la corbata y volverla a coser.
Esta idea artesanal, llevada a internet, pierde todo el sentido, ya que lo que prima es la automatización de procesos, la rapidez de vértigo y la simplicidad.
En cuanto a tintorerías, me quedo con las tradicionales, ya que la esencia del oficio la dominan, eso si, con un toque de nuevas tecnologías en cuanto a la gestión del negocio.
En elearning me quedo con la web 2.0, pero con la figura tradicional del profesor de verdad con auténtica vocación por enseñar.

